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Etiqueta: microrrelatos

LA BATALLA

LA BATALLA

Aferrarse a la vida era la única opción. Y lo sabía. Se sentía  miserable pero, a pesar de ello, luchó tanto que perdió uñas y dientes en el camino. Se dejó la voz, se dejó las fuerzas pero se negaba a dejarse las ganas. Esas con las que subía a la cuarta planta dispuesta a recibir una nueva dosis, una oportunidad. El regalo de un día más. Pero no siempre es suficiente y el destino ganó la batalla. Su cruzada acabó…

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PRESENTE

PRESENTE

Dudaba de que aquella felicidad fuera real. Solo tenía una hora para estar allí. Aquel pantalán era su refugio, esa isla desierta con la que muchos sueñan. Supo cual era el fin de aquel regalo. Conseguir el disfrute del presente, en todos sus sentidos. Se sentó en el pantalán. Las gotas del mar cosquilleaban sus piernas mientras miraba hacia el puerto. Cerró los ojos y se dedicó a soñar. Entre sueños recordó cuál era su faro. Sesenta minutos después decidió…

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EL ENCUENTRO

EL ENCUENTRO

La vida te regala unas casualidades que cuesta creer que sean ciertas. Esa fue la conclusión que sacó David tras la conversación con aquella desconocida con la que compartía mesa en el tren camino a Barcelona. —¿Teóloga? ¡Que profesión tan interesante! ¿Cómo llegaste a eso? —preguntó David mientras se acomodaba en su asiento. —Si, la verdad que nunca fui realmente creyente y todo lo que hice en mi vida relacionado con la religión fue siempre por costumbre. Dicen que me…

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DESVELADOS

DESVELADOS

No quiso hacer ruido al entrar a la habitación, pero un mal paso hizo que, para evitar caerse, se agarrara justo a su pie que rozaba el borde de la cama. — Perdón, cariño. ¿Te he despertado, no? —  dijo Susana casi susurrando —. Lo siento, mi vida. Duerme. Julián, refunfuñando, encogió los pies y se dio media vuelta dejándole más cama que manta. Susana no sabía cómo moverse para no volver a provocar otro despertar, aunque estaba segura que…

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LAREDO NOS UNIÓ

LAREDO NOS UNIÓ

Los primeros compases de la banda iniciaron las fiestas y, con su clamor, lograron ocultar para la mayoría aquel grito que retumbó en mis oídos. Nadie se inmutó. Miré y comprendí quién era el causante de aquel escalofriante sonido gutural. Me puse tan cerca de ella que pude ver sus muñecas amoratadas y la comisura de los labios enrojecida debido al amordazamiento. Sus ojos rojos y tristes me convencieron. Le susurré: Necesitas ayuda, lo sé. A la de tres, corre….

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¡LA HE LIADO!

¡LA HE LIADO!

No voy a poder soportarlo, ni sé cómo decírselo a Bruno, ni a mis padres, ni a mis amigas. Le ha cagado a base de bien. ¿Cómo he podido ser tan tonta? ¿Por qué no lo dije en su momento y puse solución? Ahora, seguro, es tarde. Si ha salido positivo es que ya hay vida y… no soy capaz. ¿Cómo se lo tomará Bruno? ¿Querrá seguir adelante? ¿Me dejará? No puedo hacer esto sola. ¿A quién se lo digo…

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UN NUEVO MUNDO

UN NUEVO MUNDO

— ¡Buenas tardes, doctora! Gracias por atenderme con tanta premura y hacerme un hueco en su agenda. De verdad, es importante porque siento que mi relación se va al traste. Siempre tenemos tanta cuestiones que tratar y nunca le he dado importancia a esto pero parece que Sergio no opina como yo. No sé qué le ha pasado pero anoche explotó. Primero empezó a piropearme mientras hacía la cena y yo, pues, estaba a lo mío. Le pregunté qué iba…

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Y LLEGÓ SAMUEL – PARTE 1

Y LLEGÓ SAMUEL – PARTE 1

Querido Samuel, Te escribo esta carta porque nos gustaría que siempre tuvieras el recuerdo de lo importante que has sido para nosotros. Todavía tienes 6 años y será difícil que puedas entenderlo pero, esperamos, puedas leer esto cuando tengas unos años más y seas consciente de que has sido tu más necesario para nosotros que nosotros para ti. Era comienzos de año cuando empecé a pensar en que podría tener a alguien como tú en casa y, cuando lo comentaba…

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HAZME HOGAR

HAZME HOGAR

En aquella nueva casa se sentía pequeña, como cuando jugando con la ropa de tu mamá con 8 años, te pruebas uno de sus vestidos y da igual si lo pones por los pies o por la cabeza. El vestido te da vueltas, como esa casa que te envuelve y te desafía diciendo: ¡hazme hogar!