PERRO LADRADOR

PERRO LADRADOR

Mientras caminaba por el andén el perro ladró. Su dueña parecía desorientada y sudaba abundantemente. Temblorosa buscaba algo en el bolso con celeridad y no acertaba a encontrar. Parecía que le fuera la vida en ello. El perro cada vez ladraba y saltaba más fuerte mientras que el resto de usuarios miraban extrañados la escena. Nadie se acercó. Al fondo, un vigilante trotaba diligentemente.

— ¡El bozal! ¡El bozal! — gritó con vehemencia el guardia.

El gesto de ella se relajó al morder la chocolatina y su perro dejó de ladrar al recibir el premio. Aquel arnés morado indicando “perro de asistencia” pasó desapercibido para todos. Incluido yo.

**Relato escrito para el Concurso de Metrorrelato 

Si te gusta, comparte

2 comentarios en «PERRO LADRADOR»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.