NARANJA

NARANJA

Hablándoles de árboles frutales, en la pizarra la profesora escribió la palabra: NARANGA. Tenía un nudo en el estómago y no sabía bien si era porque nadie se atrevía a corregir aquella aberración o porque sentía que era su deber gritar a los cuatro vientos que había una falta de ortografía. Y así lo hizo; se levantó, y con un grito seco la interrumpió diciendo. ¡NARANJA! Sus compañeros la siguieron imitándola y gritando distintos colores ¡VERDE! ¡AZUL! ¡MORADO! Ella se ganó la expulsión de clase por revolucionaria. Nadie entendió nada. Las faltas son importantes; las formas mucho más.

Reto propuesto por https://www.instagram.com/jacarandase.es/

Si te gusta, comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.