DESPERTAR

DESPERTAR

Me desperté sin el martilleante sonido del despertador, como me propuse desde el día que decidí ser mi propia jefa. Abrí los ojos y un diminuto rayo de luz me deslumbró provocando cerrar los ojos de nuevo.

Ese haz de luz que anunciaba el lunes que se avecinaba, con sus reuniones urgentes, un viaje exprés por la tarde y la agotadora semana que estaba por comenzar.

Al menos el placer de hacerlo sin despertador no me había llevado a quedarme dormida porque eso habría sido fatídico.

Me gusta ponerme a prueba y sentir el riesgo de no saber qué pasará y si mi cuerpo me avisará. Aunque siempre lo hace. Él y el rayo de sol que nunca falla en los momentos importantes.

Sin duda mucho mejor el estímulo visual al sonoro para comenzar la batalla.

Participación en el reto propuesto por @microrrelatosies

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