EN BUCLE

EN BUCLE

Estoy en un ataúd con setenta y cinco años y nada me puede sorprender. Bueno, estar aquí despierto si. No me lo esperaba. Avanzan los días y llego a mi fiesta de jubilación. Me felicitan. Yo feliz de saber que tengo diez años más de libertad. Pasan los años. Tengo treinta y dos y acuno a mi hijo. Le quiero. Sé que será muy feliz. Sigo avanzando. Al colegio. No será memorable pero si tendrá buenos momentos. Cada vez soy más pequeño. Gateo. Lloro. Mamo. Estoy dentro de mi madre. Tengo el tamaño de un cacahuete. Estoy vivo. Comienza de nuevo.

 

**Relato escrito para los retos de Microrrelatosies

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